La AGPME agradece la valiente apuesta del MARM y DGA por los transgénicos

17 de April del 2009

En el marco del Foro de Biotecnología “Valle del Ebro” realizado en Zaragoza, el vicepresidente de la Asociación General de Productores de Maíz de España (AGPME), Carlos Ferrer, ha agradecido y felicitado al secretario de Estado Josep Puxeu y al consejero aragonés Gonzalo Arguilé, “por su posicionamiento valiente y razonado de los OGMs, porque están en la línea de los informes científicos rigurosos y no hacen caso a demagogias contradictorias de otros colectivos”. Desde AGPME se ha lanzado un mensaje a la sociedad para que sea la ciencia la que determine, y para que Europa ponga fin a una situación de contradicción, permitiendo la entrada de transgénicos de otros países pero prohibiendo su siembra en la UE. “Está claro que en la zona del Valle del Ebro, si cada año crece la siembra de OGMs es porque al agricultor le resulta mejor, y además somos consecuentes con el medio ambiente, porque si sembramos transgénicos es para utilizar menos pesticidas. Si otros sectores como la medicina están usando la biotecnología y nadie pone el grito en el cielo no entendemos por qué a los agricultores no se nos permite el uso de la ciencia”, señalaba Carlos Ferrer. Sobre los transgénicos para biocombustibles, desde AGPME se es muy claro al reclamar que los OGMs son la salida necesaria para que la UE cumpla sus compromisos de porcentaje obligado de uso de energías “limpias”. Carlos Ferrer argumenta que “no puede ser que estemos comprando biodiesel subvencionado de EEUU para cumplir con las directivas europeas y que aquí no podamos fabricarlo porque no sale rentable poner una colza o una soja. Otros países europeos están optando por plantas de mayor rendimiento, y en este sector los OGMs deben tener un futuro”. Por su parte, el presidente de CESFAC, Jorge de Saja, ha recordado que hoy día prácticamente el 1005 de los piensos es OGM que ha pasado altísimos niveles de control, “ya que el visto bueno en la UE lo da la Agencia de Seguridad Alimentaria, que merece todos los respetos y es muy exigente. Estamos perdiendo el tiempo en debates que no son científicos, España es deficitaria en materias primas, y las necesitamos”.