Presupuestos. Palabras Rotas

7 de November del 2016

Editorial de la revista de Octubre de Asaja Aragón. Ángel Samper secretario general Asaja Aragón Hasta hace no mucho en el sector agrario todavía funcionábamos con el apretón de manos. La palabra dada era LEY. Quien la rompía, un apestado; nada más lejos de nuestra intención que dedicarnos a hablar en esta editorial de malos olores, pero sí vamos a centrarnos en las palabras rotas. Cuando se rompe el presupuesto, llegamos a pre supuestos que están muy lejos de lo acordado y de lo comprometido. Desde ASAJA nos negamos a presuponer que las Administraciones Públicas mienten y rompen los compromisos presupuestarios como, cuando y donde les da la gana, aunque los hechos sean a veces tan tozudos. La deriva que se dio en el año 2013, durante la pasada legislatura, se repite ahora por otros motivos: directamente sólo se está colocando por parte del Gobierno de Aragón la mitad de lo presupuestado y comprometido. Estamos seguros que nada más lejos de la intención de nuestro Consejero ir en contra de los intereses agrarios, pero la presión del voto, de lo social y la economía desplazan constantemente los intereses de nuestra Consejería. ASAJA reiteradamente ha trasladado a nuestro Consejero el grave problema que se está generando. Es más, hemos denunciado ante todos los medios de comunicación que otros departamentos se nos están “comiendo la cartera”, y que se justifica con un contaminado discurso de “lo social” –entendido como educación y sanidad-. Esto acarrea muchos problemas no sólo al sector agroalimentario sino al conjunto de los pueblos, al medio rural en general. Tenemos un grave problema porque todos los grupos políticos se manejan por el voto y la presencia mayoritaria de éste en la urbe nos desplaza a un segundo y tercer plano. ASAJA, como hemos apuntado, lo ha denunciado machaconamente también ante los medios de comunicación, aunque a alguno de ellos no les interese oírlo y no lo publiquen. Son muchos los socios que nos han trasladado su disgusto por los injustificados y “salvajes” recortes. A su vez algunos de ellos nos preguntaban por qué estos recortes se producen en casi todas las líneas y en menor medida en el pago básico. Eso es ya bien conocido, pero vamos a intentar despejar las dudas para que todos lo tengamos meridianamente claro. Todos los pagos vienen a través del Gobierno de Aragón, pero con una notable diferencia:  los del pago básico, 1er Pilar, provienen 100% de fondos europeos, están comprometidos y garantizados. El 2º Pilar es otra historia, está comprometido pero no garantizado por cuanto son fondos cofinanciados entre Europa, el Ministerio y Aragón. La garantía se cumple si todos ponen su parte. El 2º Pilar abarca todo el plan de acción de las políticas agrarias regionales, en este caso aragonesas: explotaciones, incorporación, infraestructuras, modernización, agroambientales, zonas con limitaciones naturales (IC), asesoramiento, transferencia, formación, recursos forestales, agricultura ecológica, red natura, red aragonesa de desarrollo rural… toda la política agraria aragonesa y de desarrollo rural depende de esta partida. Fueron 907 millones los comprometidos, de los cuales el Gobierno de Aragón se comprometió con 355 para todo el periodo. Las líneas fueron vestidas con esta partida y si la dotación queda en la mitad, no sólo no son posibles los reajustes sino que los renglones quedan tan torcidos que no hay posibilidad de leer nada de lo comprometido. La disposición de ASAJA para encontrar soluciones a este grave problema es total. Vamos a agotar todas las vías: con la Consejería, con el Presidente de Aragón, con todos los grupos políticos, en los medios de comunicación, en las Cortes… y donde haga falta. El daño del año 2016 está ya consumado. Si no conseguimos revertir esta situación, desde ASAJA tendremos que abordar medidas que no nos gustan. Esperemos que la racionalidad se imponga. El  presupuesto del Gobierno de Aragón  está en torno a los 5.000 millones de euros. ¿Quién puede pensar que no se pueden destinar 50 millones anuales para abordar las políticas rurales?