Editorial: LA AGRICULTURA NECESITA CAMBIOS

14 de May del 2015

Estamos en plena campaña de PAC. Todos queremos saber cómo queda lo nuestro. Los técnicos de ASAJA se desviven para dar respuesta a todas las casuísticas posibles, pero a veces no es nada facil;  en muchas ocasiones nos encontramos con una normativa fuera de toda lógica que impide las expectativas mas razonables. El ejemplo mas sangrante son los pastos: tierras que durante cientos y cientos de años se han pastado, dicen ahora que tienen coeficiente O, es decir que no son pastos. ASAJA Huesca ha denunciado esta situación absurda en todas las mesas posibles. Sin embargo, el Ministerio y las CCAA estan sumidos en el miedo y la ceguera ante la amenaza de sanción de 290 millones de euros por parte de Europa. ASAJA no va cejar en la denuncia de esta situación hasta que impere la cordura. Pedimos y exigimos que el Ministerio y las CCAA hagan lo propio. Los pastos no admiten interpretación, o lo son o no lo son. No sería muy inteligente intentar explicar que no es hierba lo que comen las vacas, pero en el actual estado de cosas ya nada nos sorprendería. Por otro lado, en cuanto al cereal, la sequía se ha hecho presente y contemplamos con desazón como se nos esta echando a perder la expectativa de una buena cosecha. El porcino no pasa por su mejor momento. Al extensivo le siguen creciendo los enanos. Al regadío le pesa la espada de Damocles de la arriesgada apuesta de inversión y del déficit de regulación por las continuas mentiras, promesas incumplidas y circo político, “bajoambiental¨, social y mediatico. En otro orden de cosas, seguimos denunciando lo compleja que es la pretendida simplificación administrativa. Hacer facil lo difícil es lo que debería ocupar a cualquier Administración. Sin embargo, es todo lo contrario. Se empeñan los administradores en hacer extremadamente difícil lo facil. En ASAJA tenemos un excelente cuadro técnico que suele tener respuesta a casi todas las cuestiones de unos agricultores cada día mas preparados. Cada vez son mas los agricultores y ganaderos que confían en nosotros, y ello nos congratula, pero en la medida que crecemos también nos llena de responsabilidad porque no sólo nos ocupa la respuesta profesional de, por y para el sector agrario sino también la impotencia ante el “régimen” de despropósitos de un sistema burocratico que lejos de la simplificación cambia constantemente  hacia la complejidad y el desvarío. Decía Mario Benedetti: “cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, nos cambiaron todas las preguntas”. Terminaremos de confeccionar los expedientes PAC de esta campaña el 15 de Junio y posiblemente se comenzaran a aclarar algunas de las cuestiones fundamentales. Este estado de indefensión a veces es insultante. En los tiempos que corren, ya no vale con cumplimentar el expediente de forma mecanica como se venía realizando hasta ahora sino que son necesarios una serie de conocimientos y capacidades en materia agraria que superan a muchos y también a muchas de las entidades que venían cumplimentando dichos expedientes. Es por ello que algunas de dichas entidades al ser superadas por las circunstancias, ya han decidido  depositar el trabajo y la confianza en ASAJA.  Y a decir verdad, en muchas ocasiones ni siquiera nosotros somos capaces de responder a cuestiones capitales porque no sabemos cual sera la “foto” de la PAC, a partir del 2020 (aunque podamos intuirlo). Los agricultores queremos y deseamos una PAC que esté desligada de la necesidad del control administrativo. Hemos dicho en muchas ocasiones que el agricultor es el primer interesado en que las letras de los artículos y decretos sean claras y transparentes, pero a veces nos da la impresión que hay intencionalidad en escribir los renglones torcidos. En la medida que las condiciones no sean claras nos tienen pillados para hacer con nosotros lo que les da la gana. Hay ya, sanas y necesarias propuestas de otro tipo de políticas agrarias destinadas a paliar los costes, el riesgo o, por qué no, seguros de rentas, que no necesitarían de tanto control. Sin embargo, nos da la impresión que los mismos que nos critican y nos tachas de cazaprimas, no estan por la labor porque siempre han tenido “otras” intenciones. Lo hemos dicho muchas veces y lo repetiremos hasta la saciedad. El Administrador esta para servir y cuidar al administrado, no para perseguirlo o castigarlo. No tiene sentido alguno el régimen fiscalizador y policial hacia quienes no tienen animo fraudulento. Y terminaremos diciendo, ahora que estan a la vuelta de la esquina las elecciones, que hay que hacer lo que se debe, no deber lo que se hace. Miramos los programas electorales para buscar el asiento de la agricultura y no encontramos; las sillas estan ocupadas y no hay asiento posible. Los políticos andan ocupados y concentrados con lo suyo: encuestas, estrategias y un único objetivo, conseguir votos y apoyos a toda costa. Y con ese objetivo general conviven los objetivos particulares de situarse en la nueva foto sea como sea. Parece broma, pero no lo es,  como quien dice 'todo el mundo va a lo suyo, menos yo que voy a lo mío'. Esa frase trasluce mucho del trasfondo que aquí venimos denunciando. Esa desviación desgraciadamente tan generalizada, no sólo en los servidores públicos, es lo que hace que tengamos que ir pensando en otro tipo de conductas. Los recursos públicos son cada día mas escasos. El uso de estos recursos tiene que responder a altos niveles de eficiencia. Desde ASAJA ya hace tiempo que trabajamos en este sentido. Necesitamos una acción conjunta y coordinada de todos los actores de la cadena; OPAS, Investigación, Colegios, Universidad, Cooperativas, Industrias Agroalimentarias y Administraciones públicas. Y esa acción conjunta debe tener un único actor principal: el agricultor. Bruselas ya ha aprobado los PDR. La apuesta que ya hemos extendido para coordinar el asesoramiento, la Investigación, la transferencia y la formación puede dar un aire fresco y una forma nueva de trabajar y gestionar, que puede ser un hito y ejemplo a nivel nacional. Nunca se tendría que haber caminado en  otro sentido. La mirada siempre tiene que estar puesta en el agricultor. él y no otro es quien tiene que demandar lo que se investiga, lo que se asesora, lo que se forma... Elevar el sentido común, el servicio y la profesionalización es lo que nos debería ocupar a todos.