Editorial febrero 2014

3 de March del 2014

Desde Asaja Huesca hemos iniciado el año con una actividad frenética. Y en medio de esa voragine en la que el trabajo y la responsabilidad -en defensa de los intereses del sector- estan encima de la mesa, el primer y el segundo pilar de la PAC estan ya en el plato a punto de servirse. Ahora a todo el mundo le ha dado por poner “la carne” en al asador y desde cocina nos preguntan cómo nos gusta: al punto, muy hecha o poco hecha. Sin embargo a algunos comensales les llega cruda. No hay que olvidar que hay muchos “tipos” de apetitos y productos. Es mas, en principio, esta era una mesa sin carne, en la que ha sido difícil hacer entender en cocina lo extraño, sin sentido y contraproducente de una inicial propuesta culinaria puramente vegetariana.   Desde Asaja Huesca venimos denunciando en todos los foros en los que tenemos oportunidad, la necesidad de establecer políticas agrarias con mayúsculas y no políticas de andar por casa o de medio pelo. Desde hace mucho tiempo, necesitamos: planteamientos agrarios de, por y para agricultores; y también con la sociedad y el territorio. Y para que esto tenga caracter de seriedad y futuro, no se puede ir variando al socaire del Comisario o del  “color” político de turno de cada Estado. Ahora hay quienes hablan en clave política obviando o remarcando caprichosamente lo que les interesa. Seamos serios. Desde Asaja no debemos pleitesía a nadie sino a los agricultores. La propuesta de la PAC 2014-2020 no nos gusta.  Es una propuesta sin planteamientos de futuro y no tiene ningún componente de planificación. Se ha gestado a salto de mata. Pero no hay que olvidar que el problema viene de la raíz, de la concepción, de la falta de conocimiento y planteamiento en su origen por los políticos españoles de turno que deberían haber aplicado en su momento, trabajo, luz e interés en las propuestas a Bruselas. Así pues, para obrar con madurez y seriedad, pedimos una vez mas responsabilidad en los planteamientos cuando toque; antes, ahora y mañana.  Y para conseguir esto las evaluaciones y declaraciones de impacto deben realizarse correcta y concienzudamente en los territorios, antes de las reformas y no obedecer al fraudulento trazado caprichoso de tecnócratas y burócratas. Una de las pocas cosas que con toda seguridad se va a conseguir en esta reforma, es lo contrario de lo que se pretendía en cuanto a la simplificación administrativa. Los procedimientos y controles que se extienden hacia nosotros son perversos e inadmisibles. Hay demasiadas cosas que no nos gustan de la PAC que se nos presenta, pero hay que reconocer en descargo de quién ahora la plantea que difícilmente se puede recomponer un arbol sin raíces y con tantas ramas torcidas como el que se nos había presentado. Por otro lado se nos plantea un plan financiero (en el segundo pilar), muy mermado de presupuesto. Desde Asaja vamos a defender sin demagogias los intereses del agricultor. Primero hay que establecer una dotación suficiente. Sin presupuesto no son posibles las actuaciones. En el borrador que nos han presentado faltan cantidades significativas para llegar al mínimo de garantías que establezcan políticas agrarias de desarrollo en las cuestiones que nos ocupan. Por ello, en nuestra propuesta no podremos contemplar otras vías, mientras no se doten suficientemente las mas importantes, las del eje vertebrador y multiplicador del sector agrario: incorporaciones, modernizaciones, ICB, agroambientales, seguros, regadíos, ADS, agroindustrias e innovación y transferencias. angel Samper, secretario general de Asaja Aragón