Carta abierta a la ministra Elena Espinosa

21 de July del 2009

Independientemente del cargo, o la función que desempeña cada uno, sea rey, agricultor, albañil, doctor, catedratico o ministra, el respeto y la educación deberían estar siempre presentes porque son elementos indispensables para la convivencia. Pero, si cabe, en un servidor público esos elementos basicos, elementales y ejemplarizantes, deberían ejercitarse con mayor celo. Creo que la señora Ministra no debería olvidarlo nunca porque perder los papeles es perderse a sí misma; no debería olvidar que es la ministra de todos y cada uno de los ciudadanos de este país. No es agradable para ASAJA Aragón tener que hacer pública esta carta. Creemos que equivocarse es de humanos y que detras de cada equivocación todos tenemos derecho al ejercicio de la rectificación, pero cuando ésta no se produce, para bien de todos, estamos en la obligación de denunciar los hechos para que nadie caiga en la tentación de repetirlos. Es una cuestión de obligación e higiene. A continuación vamos a relatar estos hechos: Aparece la noticia de que la señora Ministra Espinosa va a ve ir a Huesca a inaugurar un centro de parques nacionales en la localidad de Torla. Desde ASAJA se cree que sería una excelente oportunidad para poder comunicarle algunos de los problemas de mayor actualidad y preocupación. Nos ponemos en contacto con su gabinete y gentilmente acceden a que se pueda producir el encuentro, el uno de julio a las dos de la tarde. Encantados de la ocasión y agradecidos por la gentileza, una delegación encabezada por el presidente de ASAJA Huesca, se dirige puntualmente a la cita. Llegamos con mucho tiempo al centro de interpretación y nos identificamos. Un alto responsable del gabinete de la ministra nos atiende exquisita, gentil y cortésmente. Nos dice que el encuentro se producira a la hora prevista y que habilitaran una sala para que podamos estar cómodos para conversar y transmitirle lo que creamos oportuno. Nosotros estabamos encantados por poder tener la oportunidad de transmitir nuestras preocupaciones centradas en esta ocasión en tres temas: 1.- Los interminables plazos, cambios y “recambios” en los planes de inversión para Aragón en materia de agua. 2.- La preocupante situación de los precios de los cereales y las soluciones a aportar. 3.- La agónica situación de la ganadería extensiva en general y el ovino en particular y el desastre medioambiental que va a suponer su acelerada desaparición.   Dieron las dos y el tiempo corría, a punto de dar las tres, pero a pesar de la larga espera, nosotros seguíamos encantados por la ocasión de poder trasmitirle nuestras inquietudes y las posibles soluciones. Por fin apareció la señora ministra y nosotros contentos y felices. Pero antes de que el presidente de ASAJA Huesca pudiera abrir la boca, la señora Espinosa espetó: “les atiendo porque soy mas educada que ustedes, que son unos maleducados”. Nos quedamos estupefactos. No podíamos dar crédito. Que alguien a quien no conoces, ni has tratado, antes siquiera de manifestar nuestro agradecimiento por el encuentro, te insulte llamandote “maleducado”, es algo que no nos había ocurrido nunca. El presidente de ASAJA Huesca, portavoz de la representación, con exquisito respeto y un poco desconcertado por lo insólito de la situación, intentó obviar lo que había oído, y centrarse en transmitir el manifiesto que le entregamos con los tres puntos referidos. La escena se produce de pie, después de una hora de espera y en un rincón, esperabamos alguna explicación que aportase alguna lógica o luz a lo que estaba ocurriendo. Y entonces la señora Espinosa vuelve a decir: “les atiendo porque soy mas educada que ustedes, que son unos maleducados. Y ya que quieren darme unos papeles yo se los recojo, porque soy mas educada que ustedes y se los voy a intercambiar por otro que tengo aquí”. La ministra abre la carpeta que lleva consigo y saca una fotocopia de una noticia de Ser Huesca digital en la que dice que ASAJA Huesca manifiesta que la señora ministra ningunea a los agricultores en materia de agua. Llevaba la frase bien subrayada y parece ser que esa era toda su explicación y el aval y el derecho a insultarnos. A continuación recoge nuestro manifiesto, y nos dice que no sabe qué es lo que hacemos allí, que ella sabe muy bien los problemas que tiene el campo y con quien los tiene que tratar y desde luego nosotros no somos nadie en esa cuestión porque semanalmente se los traslada quien se los tiene que trasladar. Y nos dio los nombres de sus valedores. Estos son los hechos. No creemos que pasaran mas de tres o cuatro minutos. Tal vez la señora Espinosa se olvida de lo que es un sindicato. Los sindicatos estamos para denunciar y trasladar el sentir y los problemas de nuestros afiliados; de todos, no de unos cuantos, porque no estamos para cambiar cromos y para ello hay una razón elemental: no nos debemos a prebendas y favores de ningún tipo, porque obramos con toda la libertad que nos ofrece la independencia. En muchas ocasiones, señora Ministra, lo hemos hecho con firmeza, pero siempre con un exquisito respeto a las personas y a las instituciones. Lo que ocurrió en Torla no tiene nombre y menos para un servidor público. Esperabamos alguna aclaración o disculpa, porque sabemos que todos nos podemos equivocar, y la grandeza del ser humano esta precisamente en eso, en la rectificación, pero han pasado los días y ésta no se ha producido. Fuentes próximas a ella nos dijeron que alguien “encendió” a la Ministra. No hay excusas para que nuestra mayor responsable en materia agraria “arda” con tanta facilidad. Todos sabemos que los pirómanos nunca funcionan con la lógica del interés general sino todo lo contrario, por lo cual, señora Ministra, debería obrar con mas tacto en este sentido. Entre otras razones porque es la maxima autoridad en materia agraria, la ministra de todos. Usted, señora Espinosa, es el bosque, y si arde, ardemos todos.