Balance 2016 de ASAJA Huesca: negativo en cuanto a rendimiento empresarial, posicionamiento político y apoyo administrativo

21 de December del 2016

Los bajos precios agrícolas y ganaderos, los altos costes de producción, los recortes en las ayudas y los problemas burocraticos son la causa de este resultado negativo. El balance ha sido presentado en rueda de prensa por el presidente de Asaja Huesca Fernando Luna y por su secretario general, angel Samper. Acceder al pdf del documento completo Fernando Luna ha destacado el balance negativo del año que termina, tanto en rendimiento empresarial, como en posicionamiento político como en apoyo administrativo. Los altos costes de producción y bajos precios de los productos agropecuarios nos llevan a pedir planteamiento a largo plazo, que no aparecen por ningún lado. Esto ocasiona miedo en el empresario agrario a la inversión. Se ve, por tanto, un presente con pesimismo y un futuro incierto. angel Samper ha resaltado el año tan extremadamente negativo en materia de Política Agrícola Común. Ha incidido en la confrontación entre lo urbano y lo rural, sirviendo como ejemplo que de los 5.000 millones de presupuesto del Gobierno de Aragón, sólo 50 millones fueran al medio rural, y de ellos sólo 25 millones se hubieran ejecutado. De continuar así ha anunciado un plan de acción de cara al 2017, al que ha invitado a sumarse al resto de Organizaciones Profesionales Agrarias. Los cereales de invierno han presentado unos buenos rendimientos, si bien los altos costes de producción necesarios para combatir los problemas fúngicos y de malas hierbas de la primavera, unidos a los bajos precios han dejado un balance negativo en las explotaciones. Los cultivos de primavera todavía no han terminado de recolectarse, obtenido hasta ahora producciones ligeramente inferiores a la media. Al igual que en el caso anterior los altos costes de producción impiden un rendimiento económico óptimo. La alfalfa viven momentos críticos debido a las pocas operaciones comerciales en el mercado exterior, que motiva inquietud en los distintos agentes de la cadena de valor. Se sigue sin definir un patrón claro de calidad que normalice la relación productor-industria transformadora. El arroz continúa en mínimos históricos debido a los bajos precios, la dificultad del cultivo y las modernizaciones de regadío. En cuanto a los cultivos permanentes, la primavera lluviosa y el verano extremadamente seco han causado descensos en los rendimientos de secano, muy acusados en el caso de los almendros, con muerte incluida de arboles, y menos acusados en olivo y vid, que aprovecharon las lluvias de final de verano y principio de otoño. La fruta dulce vive también momentos complicados debido a la inestabilidad del mercado causada por el veto ruso. Menores producciones que otros años, a excepción de la cereza. Las ganaderías intensivas viven momentos de expansión, con creación de nuevas explotaciones o ampliación de las ya existentes en caso de porcino, vacuno de cebo y aviar. Porcino y vacuno mantienen el tirón gracias a las exportaciones, mientras que el pollo crece gracias al consumo nacional. Excepción es el sector cunícola con una grave crisis que ha ocasionado cierre de explotaciones. Respecto a ganaderías extensivas, ovino, caprino y vaca nodriza, también han sufrido un año complicado, fruto del descenso de ayudas, altos costes de producción e inestables precios de la carne. Descenso en los censos de las ganaderías y cierre de explotaciones por jubilación y escaso relevo generacional son la amenaza de un sector en claro riesgo de desaparición.